Magali Fuentes
***Hola queridos lectores!, bienvenidos a 茅sta nueva columna publicada aqu铆 peri贸dicamente destinada a explorar y exhibir al Zoo que opera en las altas esferas de M茅xico. Nuevamente bienvenidos!!
Muchos empresarios en M茅xico y el extranjero (con alg煤n pendiente en el pa铆s) padecen preocupaci贸n al no ver tan pronto como ellos quisieran la consumaci贸n de la continuidad en el gobierno y es que, resulta que los m谩s afectados ser铆an algunos amigos de la pareja presidencial, particularmente de Martita Sahagun.
Todo empez贸 con las negociaciones entre la SCT y Ra煤l Ar茅chiga para refrendar a este 煤ltimo la concesi贸n televisiva de Canal 28, la cual fue recientemente adquirida por Olegario V谩zquez Ra帽a. Asunto que ahora, ante la incertidumbre que arroja el complejo panorama electoral, ha comenzado nuevamente a ser retomado por algunos medios impresos.
En torno a esta transacci贸n y otras m谩s en las cuales particip贸 quien a los ojos de muchos empresarios y analistas del c铆rculo financiero es considerado como el empresario “consentido” del actual r茅gimen, Olegario V谩zquez Ra帽a, existe una serie de situaciones por dem谩s extra帽as que, creo yo, deben salir a la luz p煤blica precisamente en estos momentos de incertidumbre electoral.
Es debido a este tipo de “relaciones” pol铆ticas y econ贸micas que logr贸 tejer el actual r茅gimen, y de la cuales han surgido toda clase de complicidades y componendas, que el recuento de votos que lleva a cabo el Tribunal Electoral para transparentar la elecci贸n presidencial ha quitado el sue帽o a m谩s de uno en Los Pinos. Y es que a煤n no est谩 del todo descartado el escenario de que, si dicho recuento pone en evidencia la existencia de irregularidades –adem谩s de los errores aritm茅ticos-- en el proceso, y eso da pie a que se abran nuevas casillas e incluso a que eventualmente se consolide la tesis de la anulaci贸n de la elecci贸n, el candidato del PAN finalmente no logre asumir el poder.
Es el caso del mencionado Olegario V谩zquez Ra帽a, quien no conforme con las ganancias que obtiene de sus ya conocidos negocios en la rama hotelera, mueblera, hospitalaria y de radiodifusi贸n, aprovech贸 su cercan铆a y amistad con Marta Sahag煤n para acrecentar su fortuna.
Montado en esa “relaci贸n” es que V谩zquez Ra帽a no s贸lo logr贸 adquirir e incrementar en los 煤ltimos a帽os el n煤mero de emisoras de radio en su poder, sino tambi茅n pudo incursionar en el mundo de los juegos y sorteos gracias a los permisos que, con “sus” influencias, adquiri贸 mediante el nuevo Reglamento expedido por el entonces secretario Santiago Creel; adem谩s de haber comprado el peri贸dico Exc茅lsior a un precio de ganga lo que igualmente le permiti贸 amortizar de una manera sumamente c贸moda los adeudos que este peri贸dico ten铆a con el gobierno federal.
Sin embargo, el caso de Olegario V谩zquez Ra帽a como el empresario consentido del r茅gimen va m谩s all谩 de una simple relaci贸n personal o de amistad con la se帽ora Marta. Todo mundo sospecha que la primera dama es socia en algunos negocios de Olegario. No es casual que Ana Cristina Fox funja hoy como la Directora de Relaciones P煤blicas de la Hotel Camino Real de la ciudad de M茅xico.
Esa “s贸lida” relaci贸n, de hecho, fue una de las razones principales por las que, gracias a la presi贸n ejercida sigilosamente desde Los Pinos, se valid贸 el reglamento de juegos y sorteos con el que se otorgaron los permisos tanto a los V谩zquez Ra帽a como a Televisa para operar casinos.
Pero la mayor muestra de la capacidad de influencia de Olegario es el hecho de que de las 260 nuevas concesiones que hace unos meses estaban listas para ser entregadas, 37 lo ten铆an a 茅l como destinatario. Este empresario supo aprovechar muy bien que el Ejecutivo conservaba la facultad para hacer la asignaci贸n de concesiones, y movi贸 sus influencias; lo cual cay贸 como bomba en la C谩mara de la Industria de la Radio y la Televisi贸n (CIRT).
Por esa raz贸n, y a pesar de que desde hace 12 a帽os no ha sido otorgada una sola concesi贸n, la CIRT se opuso tajante y rotundamente a que se concretara dicha entrega debido al marcado favoritismo que, en la misma, hab铆a hacia V谩zquez Ra帽a, por lo que como industria decidi贸, por consenso, presionar a fin de postergar la asignaci贸n.
Aun as铆, se sabe que Marta Sahag煤n estuvo operando para que dichas entregas se finiquitaran, pero tambi茅n para que se diera la compra del Canal 28 de televisi贸n, por supuesto a favor de su amigo Olegario. Este 煤ltimo prop贸sito, por cierto, s铆 fue concretado mediante una triangulaci贸n de la cual fui testigo pues estuve muy cerca a la negociaci贸n. De hecho, fue gracias a los “buenos oficios” de la se帽ora Marta que la SCT refrend贸 la concesi贸n de este canal a Ra煤l Ar茅chiga a fin de que, posteriormente, y debido a la dif铆cil situaci贸n financiera en la que este empresario se encontraba, el canal fuera vendido a Olegario. Pero la primera dama tambi茅n influy贸 para que, de paso, y a efecto de que la SCT pudiera lavarse la cara en esta triangulaci贸n, Aerocalifornia (propiedad de Ar茅chiga) reiniciara cuanto antes sus operaciones despu茅s de haber sido suspendida por la obsolescencia de su equipo.
La negociaci贸n, en la que pr谩cticamente todos los involucrados obtuvieron ganancias, fue muy clara: Olegario se introduc铆a al negocio de la televisi贸n; la SCT “promov铆a” la reactivaci贸n de una empresa de aviaci贸n, siendo un servicio indispensable para el pa铆s, y Marta Sahag煤n ayudaba a su amigo.
Ahora puede verse con mayor claridad las razones por las cuales Grupo Imagen mantuvo una l铆nea editorial totalmente adversa al candidato L贸pez Obrador, as铆 como descaradamente favorable a Felipe Calder贸n, pues s贸lo la continuidad puede garantizar la salvaguarda de sus intereses econ贸micos y de sus privilegios.
Colgado de esa misma relaci贸n, y ante el apremio que el ya cercano fin de sexenio le ha puesto para concretar cuanto antes el mayor n煤mero de negocios, Olegario ha sido beneficiario tambi茅n con un nuevo banco, aunque ahora corri贸 la cortes铆a por cuenta de la Secretar铆a de Hacienda. Para ello, el empresario consentido de la se帽ora Sahag煤n obtuvo de Francisco Gil D铆az la “autorizaci贸n” para operar el Grupo Financiero Multivalores, lo cual sucedi贸 en mayo pasado. Con esta adquisici贸n, que por cierto se hizo de manera poco transparente, Olegario se hace de una Casa de Bolsa, una arrendadora y empresa factoraje, adem谩s de la aseguradora La Peninsular, y no fue sino hasta agosto que se adjudica una concesi贸n m谩s: un banco, el cual estar谩 orientado fundamentalmente a estratos medios y altos.
Y es ah铆 en donde este negocio tiene tambi茅n su trampa, ya que en esos segmentos de la poblaci贸n se encuentra b谩sicamente la comunidad m茅dica, cuya clientela est谩 cada vez m谩s acaparada por los hospitales de Olegario, due帽o del Grupo Empresarial 脕ngeles (FEA), hoy en franca expansi贸n.
Pero el tiempo se agota, y ante cualquier cambio de escenario, en el que eventualmente no resulte ganador el candidato del r茅gimen, Marta Sahag煤n y sus amigos, como Olegario, hacen los 煤ltimos movimientos para dejar todo debidamente cubierto y amarrado.