SIN LINEA
***Narcosantos invaden religión católica, aunque la iglesia los desconoce
José SANCHEZ LOPEZ
AHORA resulta que no sólo Sinaloa tienen su santo narco, sino también
Michoacán y al paso que vamos, al rato será Jalisco, Baja California y
desde luego, la zona del Golfo. El primero en figurar en las huestes
divinas protectoras de narcotraficantes fue JESUS MALVERDE --aunque su
existencia real no ha sido confirmada--, un salteador de caminos al
estilo de Robin Hood del que dicen que robaba a los ricos para dárselo
a los pobres. Su culto se ha extendido por todo Sinaloa y fuera del
estado. Se le han erigido capillas en Badiraguato, donde dicen que
nació pero también en Culiacán, en Tijuana, Baja California, Ciudad
Juárez, Chihuahua y hasta en Colombia y Los Angeles. La Iglesia
Católica no le reconoce estatus oficial de santo, porque afirma que no
tener datos concretos sobre una vida virtuosa, ni los milagros
realizados, pero al "Bandido Generoso", como también le llaman, le
atribuyen muchos milagros, principalmente a favor de los que se
dedican al narcotráfico. Ahora quien es subido a los altares de la
mafia es nada menos ni nada más que NAZARIO MORENO GONZALEZ, "El
Chayo", al que ahora llamas devotamente "San Nazario". Este nuevo
narcosanto, presuntamente fue abatido por las Fuerzas Federales el
miércoles ocho de 2010, aunque su cadáver nunca fue visto. Se le
considera el fundador de "La Familia Michoacana" y ahora emblema de
"Los Caballeros Templarios", una de las más famosas órdenes militares
cristianas, mote que se adjudicó un grupo de desertores de "La
Familia" para integrar su nueva organización criminal. Actualmente a
"San Nazario" se le venera en Michoacán, principalmente en Apatzingán,
donde se han colocado altares al capo y que habría muerto a balazos en
un operativo federal en diciembre de 2010. En las oraciones se dirigen
a él como "San Nazario". El escritor EDGARDO MORALES, en su libro
"Palabra de Caballero", que ya circula en Michoacán, hace toda una
apología de "Los Caballeros Templarios" y su líder, NAZARIO MORENO
GONZALEZ. A este paso, será posible encontrar en Jalisco altares a
"San Nacho" (IGNACIO CORONEL VILLARREAL), cuyo cadáver tampoco ha sido
visto; en Tijuana, a "San Ramón" (RAMON ARELLANO FELIX), en el Golfo
de México, a "San Antonio" (ANTONIO CARDENAS GUILLEN), todos ellos
desaparecidos, pues ahora resulta que de envenenadores y generadores
de violencia, no sólo son benefactores sino hasta santos. No cabe
duda, el género humano está ávido de creer en algo, en lo que sea,
pero que le devuelva la esperanza y la tranquilidad, así sea un
delincuente trastocado en santo.***LA FE SIGNIFICA NO QUERER SABER LA
VERDAD.***AU REVOIR.
e- mail: joebotlle@gmail.com
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