
MÉXICO.-La labor de la prensa se ha visto más enrarecida en el marco de las protestas de izquierdistas que denuncian un fraude en los comicios presidenciales del pasado 2 de julio, aunado a ello sufren una "preocupante e impune" ola de agresiones en un contexto de tensión postelectoral, reclamos sociales y creciente violencia atribuida al narcotráfico, alertaron especialistas en la materia.
Varios reporteros han sido agredidos física y verbalmente por los manifestantes, "sin que el Gobierno haga nada para impedirlo", indicó Guillermo Tenorio, catedrático de Derecho a la Información e Instituciones Políticas.
De acuerdo con la SIP, México ocupa el primer lugar latinoamericano en asesinato y secuestro de periodistas, según la SIP y otros organismos, ante ello, Andrés Manuel López Obrador, ha denunciado el vacío que, existe en los medios de información en relación con el presunto fraude electoral que denuncia, y ha asegurado que México ha retrocedido en materia de libertad de expresión.
A casi un mes de la celebración de la 62 Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en la capital mexicana, entre el 29 de septiembre y el 3 de octubre, analistas y organismos defensores de la libertad de expresión denunciaron nuevos ataques contra comunicadores, periódicos y emisoras de radio y televisión.
La sociedad "percibe una preocupante intención de amedrentar a los periodistas por parte de delincuentes y grupos políticos que los tratan de presionar para que publiquen los que ellos quieran", dijo el catedrático.
"Tan preocupante como eso es la escasa acción de las autoridades de los tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal) para garantizar las libertades de prensa y expresión y poner fin a las agresiones", enfatizó Tenorio, profesor de la Universidad Panamericana.
El último de esos episodios ocurrió el miércoles por la noche en la ciudad balneario de Cancún (este), donde desconocidos atacaron con granadas de fragmentación las sedes de los diarios "Por Esto" y "Quequi Quintana Roo" y causaron heridas a un hombre de 22 años que está fuera de peligro.
La Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) dijo que investigará el caso ante sospechas de que narcotraficantes u otros criminales organizados pudieran estar detrás del ataque.
"Existe un patrón sistemático de violencia contra la prensa en México, el cual está vinculado principalmente con criminales organizados, políticos y agentes de seguridad corruptos y funcionarios ineptos", señaló Leonarda Reyes, directora del Centro de Periodismo y Etica Pública (CEPET).
Además, "desde hace unos años estamos viviendo un clima de impunidad sin precedentes", enfatizó Reyes.
El atentado de Cancún se sumó a la agresión de varios periodistas y a la ocupación de emisoras de radio por parte de activistas del estado sureño de Oaxaca, donde grupos sociales y maestros exigen la renuncia o destitución del gobernador, Ulises Ruiz. (Foto Cuartoscuro)